SEOM: ordenar sin volver a desordenar
Estacionar en Santa Fe puede convertirse, en determinados momentos del día, en una recorrida de varias cuadras. En las zonas de mayor demanda, la cantidad de vehículos que busca un lugar supera la capacidad disponible y la ocupación prolongada reduce todavía más las posibilidades de encontrar una dársena.
Ese desequilibrio está en el origen del nuevo Sistema de Estacionamiento Ordenado Municipal. El SEOM no fue diseñado solamente para cobrar por estacionar. La tarifa progresiva busca desalentar las permanencias prolongadas y conseguir que un mismo espacio pueda ser utilizado por más vehículos durante el día.
La Municipalidad define expresamente al recambio de vehículos como uno de los objetivos del sistema. El punto de partida, entonces, es un problema concreto: ordenar un espacio público escaso en los lugares y horarios en los que la demanda es mayor.
Cuando la cantidad de autos supera la cantidad de lugares disponibles para alojarlos, se vuelve necesario ordenar el uso del espacio. La rotación busca que una misma dársena pueda ser utilizada por distintos vehículos a lo largo del día. Pero cuando faltan cocheras y estacionamientos privados, una parte de esa demanda termina necesariamente trasladándose a la calle.
La falta de lugares privados para estacionar forma parte del problema. En Candioti Sur, la vecinal sostiene que muchas viviendas no cuentan con cochera y que la oferta privada es insuficiente. En el Puerto, los vecinos también describen dificultades para encontrar cocheras en un sector que sigue incorporando viviendas. Esa demanda no la creó el SEOM, pero el sistema debe administrarla.
Ahí aparece una de las contradicciones más difíciles: la calle no es la cochera privada del vecino, pero para muchos vecinos la calle termina siendo la única alternativa disponible.
Un conflicto que fue creciendo
Candioti Sur fue uno de los primeros lugares donde esa tensión se hizo visible. Los vecinos cuestionaron la incorporación de calles residenciales al sistema y reclamaron un tratamiento diferente para quienes viven dentro del área tarifada y no cuentan con cochera.
La protesta creció durante semanas. Hubo reuniones, presentaciones ante el Municipio, un petitorio respaldado por más de 200 firmas y, después, carteles en viviendas del barrio. Los vecinos agregaron otro argumento: parte de los vehículos se desplazó hacia calles cercanas fuera del SEOM, trasladando la presión sobre el estacionamiento hacia otros sectores.
“Este sistema que tenía como fundamento ordenar, en realidad lo que ha generado en el barrio es un desorden.”
Matías Galíndez, presidente de la Vecinal Candioti Sur. Declaraciones a LT10, 6 de agosto de 2026.
El reclamo plantea una pregunta necesaria: ¿debe funcionar exactamente igual una cuadra comercial del centro, donde muchas personas necesitan estacionar durante períodos breves, que una calle predominantemente residencial?
Hoy los frentistas pueden acceder a una franquicia para un vehículo por unidad habitacional y hasta tres horas diarias gratuitas, dentro de las condiciones establecidas por el Decreto 50/2026. Para quien necesita estacionar algunas horas puede ser suficiente. Para alguien que vive allí, no tiene cochera y deja el auto durante buena parte del día, no resuelve el problema.
El Puerto agregó otros problemas
La discusión se trasladó después al Puerto de Santa Fe. Allí el SEOM comenzó a funcionar con nuevas dársenas y aparecieron reclamos de residentes, pero el planteo fue más allá del costo.
Los vecinos cuestionaron la ubicación de algunos espacios, el ancho de determinadas calles, la convivencia con peatones y bicicletas y la reducción de alternativas para estacionar. Un petitorio reunió alrededor de 140 firmas.
“Cada vez hay más gente y cada vez menos espacio para estacionar.”
Carina Fissore, vecina de Amarras. Declaraciones a Veo Noticias, 13 de agosto de 2026.
El conflicto, entonces, ya no puede reducirse a cuánto cuesta estacionar. También obliga a discutir cómo se diseñan las dársenas, dónde existe realmente alta demanda, qué horarios concentran la saturación y qué características tiene cada sector urbano.
Ese análisis es posible porque el nuevo sistema genera información sobre el uso de las dársenas. La ocupación, los horarios y la permanencia deberían convertirse en insumos centrales para cualquier corrección.
El espacio frente a casa sigue siendo público
Desde el Municipio sostienen un argumento que tampoco puede ignorarse: la dársena ubicada frente a una vivienda sigue siendo espacio público. Vivir frente a ella no otorga un derecho exclusivo a utilizarla durante todo el día.
“El SEOM busca democratizar el uso del espacio a través de la rotación.”
Raúl Hurani, subsecretario de Seguridad Vial y Tránsito. Declaraciones a Radio EME, 1 de julio de 2026.
Hurani aportó además una dimensión del problema: la zona SEOM dispone de unas 5.000 dársenas frente a más de 150.000 vehículos patentados en la ciudad. No todos esos autos intentan estacionar allí al mismo tiempo, pero la relación muestra por qué el espacio disponible necesita reglas de uso.
Sebastián Mastropaolo defendió la misma lógica cuando el conflicto ya había escalado: administrar el SEOM significa administrar espacio público y una excepción que permita ocupaciones permanentes puede terminar afectando la disponibilidad para el resto de los usuarios.
El Municipio, sin embargo, empezó a admitir que el sistema puede necesitar ajustes. El intendente Juan Pablo Poletti planteó la posibilidad de analizar datos de utilización y revisar condiciones de funcionamiento, mientras Mastropaolo dejó abierta la discusión sobre tratamientos diferentes en sectores sin actividad comercial permanente.
El conflicto llegó al Concejo
En medio de esa disputa, los concejales Jorge Fernández y Jorgelina Mudallel presentaron un proyecto para ampliar de manera considerable las franquicias del SEOM.
La iniciativa propone cinco horas gratuitas para frentistas en el perímetro de mayor demanda y estacionamiento sin costo y sin límite frente al domicilio fuera de ese sector. También incorpora exenciones para personas con discapacidad y mayores de 70 años y una bonificación del 75% para trabajadores, profesionales y comerciantes que desarrollen su actividad dentro de la zona SEOM.
No todas esas situaciones deberían analizarse con el mismo criterio. Las medidas vinculadas con la accesibilidad de las personas con discapacidad responden a razones específicas. Tampoco es idéntica la situación de un residente sin cochera a la de quien llega todos los días en automóvil para cumplir una jornada laboral completa.
Si la tarifa fue creada para desalentar que un vehículo permanezca durante muchas horas en el mismo lugar, ¿qué ocurre cuando se abarata precisamente el estacionamiento de quienes necesitan permanecer allí durante toda la jornada?
La pregunta no invalida el reclamo de los vecinos. Lo vuelve más complejo. El conflicto es real y las soluciones tienen que aparecer, pero resolverlo no debería significar volver al escenario que obligó a crear el sistema.
No todas las cuadras son iguales
Una salida posible está en utilizar la información que produce el propio SEOM para distinguir situaciones. Candioti Sur no necesariamente tiene que funcionar igual que el microcentro. El Puerto tampoco tiene por qué ser tratado como un bloque homogéneo.
Puede haber calles donde la rotación sea indispensable y otras donde una franquicia residencial más amplia tenga poco impacto. Puede haber horarios críticos y otros en los que la presión sobre las dársenas disminuya. Esas diferencias deberían medirse antes de extender beneficios generales o mantener reglas uniformes.
Santa Fe necesita ordenar su estacionamiento. Ese problema no desapareció. En determinados sectores y momentos del día, la demanda sigue superando los lugares disponibles y la falta de estacionamiento privado aumenta la presión sobre la calle.
Pero el nuevo sistema también puso sobre la mesa situaciones que requieren correcciones. La discusión no debería terminar en una elección entre el Municipio y los vecinos, ni entre cobrar o no cobrar.
El desafío es más exigente: reconocer las particularidades de cada zona, resolver los problemas concretos de quienes viven dentro del área medida y conservar una herramienta capaz de conseguir algo que Santa Fe todavía necesita: ordenar el estacionamiento.
Si las modificaciones terminan permitiendo nuevamente que los mismos autos ocupen las mismas dársenas durante todo el día, el SEOM habrá perdido buena parte de su razón de ser. Y si para conseguir rotación se ignora cómo funcionan realmente los barrios, tampoco habrá cumplido completamente su objetivo.
Ordenar, medir, corregir. Pero corregir sin volver a desordenar.
Fuentes
Municipalidad de Santa Fe — SEOM
Municipalidad de Santa Fe — Decreto 34/2026
Municipalidad de Santa Fe — Decreto 50/2026, franquicias
LT10 — Candioti Sur endurece su reclamo al Municipio por el SEOM, 6/8/2026
LT10 — Candioti Sur: los vecinos piden quedar exentos del nuevo SEOM, 17/6/2026
Veo Noticias — Vecinos frentistas del Puerto reclaman cambios en el SEOM, 13/8/2026
Radio EME — declaraciones de Raúl Hurani, 1/7/2026
Pausa — proyecto de franquicias de Jorge Fernández y Jorgelina Mudallel, 20/8/2026
