Paraná cambia su estacionamiento medido
Santa Fe y Paraná mantienen una relación cotidiana que hace que cualquier cambio en la movilidad de una de las dos ciudades también interese a la otra. Trabajo, estudio, salud, trámites, compras y actividades recreativas generan viajes permanentes a través del Túnel Subfluvial, y una parte de esos desplazamientos se realiza en automóvil.
Por eso, el nuevo sistema que prepara Paraná también modificará una rutina concreta para muchos santafesinos: cómo estacionar cuando llegan al centro de la capital entrerriana.
La Municipalidad de Paraná adjudicó el 21 de agosto la implementación y operación del nuevo Sistema de Estacionamiento Medido (SEM) a la UTE SAEM – IT NET S.A., en el marco de la Licitación Pública N.º 44/2026. La contratación incluye la plataforma tecnológica y la nueva señalización horizontal y vertical necesaria para ponerla en funcionamiento.
El objetivo declarado es ordenar las zonas de mayor demanda, favorecer la rotación y mejorar la circulación. La lógica es conocida también en Santa Fe: cuando muchos vehículos compiten por una cantidad limitada de lugares, el estacionamiento deja de ser solamente una decisión individual y pasa a ser un problema de uso del espacio público.
Del tarjetero al sistema digital
El cambio será importante respecto del esquema tradicional de Paraná. La tarjeta de papel dejará paso a un sistema electrónico y los trabajadores que sean incorporados al nuevo esquema pasarán a tareas de fiscalización: controlarán si los vehículos tienen el estacionamiento habilitado, sin cobrar directamente en la calle.
La aplicación móvil será el principal canal. El diseño presentado por el Municipio prevé pagos con débito, crédito o billeteras virtuales y la posibilidad de consultar disponibilidad de espacios. Pero la app no será la única puerta de entrada.
El sistema contempla también códigos QR, acceso mediante sitio web y puntos de venta físicos como kioscos. Esa combinación está pensada para quienes no quieran usar la aplicación, no tengan conectividad o lleguen a Paraná como visitantes.
Qué hará quien llegue desde Santa Fe
Para un conductor que cruza desde Santa Fe, el dato central es que no necesitará ser residente de Paraná para utilizar el estacionamiento medido. La planificación oficial contempla expresamente alternativas para turistas y visitantes.
En la práctica, podrá utilizar la aplicación o recurrir a alguno de los otros canales: escanear un QR de la señalización, ingresar por la web o cargar el estacionamiento en un punto de venta habilitado. Hasta ahora no se informó una tarifa diferencial por lugar de residencia.
Lo que todavía falta conocer es el procedimiento operativo definitivo: cuál será la aplicación que quedará habilitada, cómo se identificará la patente en cada canal, cuáles serán las primeras cuadras alcanzadas y desde qué fecha comenzará a regir.
Ese punto es importante: el sistema fue adjudicado, pero todavía no está en funcionamiento. La Municipalidad anunció que informará próximamente las zonas iniciales y el cronograma de colocación de la señalización.
Unas 4.800 dársenas y una tarifa para generar rotación
La planificación elaborada durante la licitación contempla alrededor de 4.800 dársenas distribuidas en tres zonas. El esquema fue pensado para microcentro, centro y costanera, con sectores de transición hacia áreas residenciales, y no como una extensión general del estacionamiento medido a todos los barrios.
El diseño también prevé una tarifa que pueda ser escalonada para desalentar permanencias prolongadas. La ordenanza fijó como referencia un piso equivalente al 30% del valor de un litro de nafta súper para automóviles y 15% para motos. La tarifa concreta de inicio deberá conocerse junto con la puesta en marcha.
La intención municipal es evitar que un vehículo ocupe durante muchas horas una dársena de alta demanda. Para quienes necesitan permanecer gran parte del día en el centro, la propia política de movilidad plantea alternativas como transporte público, bicicleta o estacionamientos privados.
Una comparación inevitable con Santa Fe
Paraná empieza esta transformación mientras Santa Fe atraviesa una discusión intensa por su propio SEOM. Las dos ciudades parten de un problema parecido: demasiados vehículos intentando utilizar una cantidad limitada de espacio público.
La diferencia está, por ahora, en el alcance territorial. En Santa Fe el conflicto escaló cuando el estacionamiento medido avanzó sobre sectores con fuerte componente residencial, como Candioti Sur y el Puerto. Paraná definió su esquema sobre microcentro, centro y costanera y anunció que no se extenderá de manera general hacia los barrios.
No alcanza para afirmar que una solución será mejor que la otra. Pero la experiencia de la ciudad vecina ofrece un caso cercano para observar cómo se combinan tecnología, tarifas, control y rotación sin perder de vista las características de cada zona.
Para Circulando, además, será una experiencia especialmente relevante por la relación cotidiana entre ambas capitales. Y para quien cruza el Túnel en auto, la consecuencia será mucho más concreta: cuando el nuevo SEM entre en vigencia, habrá que aprender una nueva manera de estacionar en Paraná.
