Crece el uso de monopatines eléctricos y Rosario debate sus reglas
Micromovilidad
La expansión de estos vehículos vuelve a poner en discusión la convivencia con peatones, ciclistas y automovilistas. La ciudad ya cuenta con normas de circulación, por lo que el debate pasa por su aplicación y las posibles modificaciones.
Los monopatines eléctricos ganan presencia en las calles de Rosario y reabren una discusión sobre cómo integrar estos vehículos a la movilidad cotidiana sin aumentar los riesgos para sus usuarios ni para quienes comparten el espacio público.
Una publicación de El Ciudadano recogió nuevos pedidos de regulación ante el crecimiento de esta modalidad. Sin embargo, Rosario ya dispone de un marco normativo para los dispositivos de movilidad personal, por lo que no se trata de una actividad completamente desregulada.
Las reglas existentes y el nuevo debate
La ciudad cuenta con la Ordenanza 10.110, que creó un programa de ordenamiento vial para dispositivos de movilidad personal. Antes de plantear nuevas restricciones, resulta necesario identificar qué disposiciones ya están vigentes y cuáles serían los cambios solicitados.
La discusión involucra la velocidad de circulación, los espacios habilitados, las condiciones de seguridad y la convivencia con peatones y bicicletas.
Un vehículo que cambia la movilidad cotidiana
Los monopatines permiten realizar desplazamientos individuales y pueden integrarse a viajes de corta distancia. Al mismo tiempo, su incorporación al tránsito exige reglas comprensibles y condiciones adecuadas de circulación.
El desafío no consiste únicamente en establecer prohibiciones, sino también en definir cómo se integran estas formas de movilidad a la infraestructura existente.
Qué falta conocer
Hasta el momento no se pudo corroborar el texto de una nueva iniciativa formal para modificar la normativa rosarina. El siguiente paso será establecer qué cambios concretos se proponen, quiénes los impulsan y si el debate incluye controles, infraestructura o nuevas obligaciones para los usuarios.
Fuentes: El Ciudadano; Municipalidad de Rosario, Ordenanza 10.110.
