Santa Fe pone límite a los cuidacoches
Santa Fe sancionó una regulación provincial para la actividad de los cuidacoches. Pero la ley no resuelve por sí sola qué ocurrirá en cada calle: municipios, estacionamiento medido, fiscalización y uso del espacio público forman parte de la etapa que comienza.
EL PUNTO DE PARTIDA
La Legislatura santafesina convirtió este jueves en ley la regulación de la actividad de los cuidacoches. La votación cerró varios meses de discusión política, pero abre una pregunta mucho más concreta para quienes dejan todos los días el auto en la calle: ¿qué va a cambiar realmente?
La respuesta no depende solamente de la Provincia.
La nueva regulación modifica el Código de Convivencia y establece sanciones para la actividad realizada sin autorización, con agravantes frente a determinadas conductas. Pero el estacionamiento sobre la vía pública, su ordenamiento y buena parte de su fiscalización forman parte también de las competencias municipales.
Ahí aparece la primera diferencia entre sancionar una ley y transformar lo que sucede en la calle.
Una misma ley, ciudades diferentes
Santa Fe y Rosario no parten del mismo lugar. Tienen sistemas de estacionamiento, ordenanzas, modalidades de control y realidades urbanas distintas.
En la capital provincial, además, la discusión sobre los cuidacoches convive con el Sistema de Estacionamiento Ordenado Municipal. En determinadas cuadras el automovilista ya paga por utilizar el espacio público. La presencia simultánea de una persona que solicita dinero por cuidar ese mismo vehículo genera desde hace años una superposición difícil de explicar desde la lógica del sistema.
En otros sectores el escenario es diferente. Estadios, recitales, fiestas, espacios gastronómicos y acontecimientos masivos generan demanda extraordinaria de estacionamiento durante algunas horas y multiplican la ocupación informal de la calle.
La nueva legislación deberá demostrar si puede funcionar en todos esos escenarios.
EL DATO
La Provincia fijó un marco sancionatorio común, pero su eficacia dependerá también de cómo cada municipio ordene y fiscalice el estacionamiento en la vía pública.
Ese punto es central para no confundir dos discusiones. Una es la existencia de conductas intimidatorias, amenazas o exigencias de dinero. Allí intervienen las herramientas contravencionales y, cuando corresponda, penales. Otra es qué política adopta una ciudad para administrar un recurso limitado: el lugar disponible para estacionar en la calle.
No alcanza con sacar al cuidacoches
Si la nueva legislación logra reducir la actividad informal, quedará igualmente pendiente la pregunta por el espacio que esa actividad ocupaba.
¿Qué ocurre alrededor de un estadio cuando llegan miles de vehículos? ¿Quién organiza dónde pueden estacionar? ¿Qué sucede en sectores sin estacionamiento medido? ¿Cómo se controla una cuadra donde estacionar está prohibido? ¿Quién interviene ante una denuncia?
Son preguntas de movilidad urbana, no solamente de seguridad.
La experiencia de aplicación permitirá también distinguir situaciones que muchas veces aparecen mezcladas bajo una misma palabra. No es lo mismo una persona que solicita voluntariamente una colaboración que una exigencia acompañada de intimidación. Tampoco es igual una actividad tolerada durante años que la organización sistemática del estacionamiento informal alrededor de grandes eventos.
La precisión definitiva dependerá ahora del texto promulgado y de las reglamentaciones y decisiones municipales posteriores.
Una prueba en la calle
La ley puede modificar las herramientas disponibles para intervenir. No puede, por sí sola, crear lugares para estacionar ni administrar mejor el espacio público.
Ese será el siguiente capítulo. Santa Fe tendrá que definir cómo articula la nueva normativa con el estacionamiento medido, los controles municipales y los grandes generadores de viajes. Rosario deberá hacer lo propio con su regulación.
Y habrá una medida bastante sencilla para evaluar el resultado: observar qué ocurre en esas cuadras donde hasta ahora el conductor pagaba una tarifa municipal y, al mismo tiempo, enfrentaba otro pedido de dinero para dejar el vehículo.
La ley ya atravesó la Legislatura. Su verdadera prueba empieza ahora, en la calle.
Fuentes consultadas
El Litoral — sanción legislativa
Sistema de Información de Normativa de Santa Fe
