La paritaria de UTA vuelve a poner en discusión cómo se financian los colectivos
La negociación salarial de los choferes de colectivos tendrá este martes una nueva instancia. UTA Santa Fe se declaró en estado de alerta y asambleas permanentes después de considerar insuficiente la propuesta de las cámaras empresarias y reclama que los trabajadores de corta y media distancia del interior reciban una recomposición equivalente a la acordada para el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La reunión está prevista para las 15. Hasta esta mañana el gremio no anunció un paro ni informó modificaciones en la prestación de los servicios. El resultado de la negociación determinará si el conflicto continúa dentro de la discusión paritaria o deriva en medidas que puedan afectar a los pasajeros.
En el AMBA, el salario básico del personal de conducción llegó en septiembre a $1.707.175,88. A esa cifra se agregan viáticos de $22.000 por día trabajado y una cuota de $60.000 correspondiente a la gratificación extraordinaria no remunerativa prevista en el acuerdo.
Una discusión que ya estaba planteada
El conflicto actual retoma una cuestión que Circulando analizó el 14 de agosto en “Paritaria UTA: un acuerdo nacional con cuentas locales”. En aquella negociación, FATAP había pedido que cada jurisdicción definiera cómo financiar una nueva recomposición salarial antes de incorporarla a los costos del sistema.
La discusión tenía una particularidad: el convenio colectivo mantiene una referencia nacional para los trabajadores del interior, pero las tarifas, compensaciones y recursos destinados a sostener los servicios se resuelven provincia por provincia y ciudad por ciudad. FATAP advertía entonces que las empresas no podían absorber por sí solas nuevos costos sin comprometer frecuencias, mantenimiento, flota o continuidad de los servicios. También planteaba que trasladar íntegramente esa diferencia al boleto podía reducir todavía más la demanda.
Lo que en agosto era una discusión sobre una recomposición todavía pendiente tiene ahora una referencia concreta: el salario acordado para el AMBA.
Quién paga la diferencia
El salario es uno de los componentes principales del costo de operación de los colectivos, junto con combustible, mantenimiento, seguros y renovación de unidades. Si la negociación termina reconociendo una nueva escala para el interior, cada sistema deberá determinar cómo incorpora esa diferencia.
Eso no significa que un acuerdo salarial produzca automáticamente un aumento del boleto. La forma de financiarlo dependerá de las decisiones que adopten las jurisdicciones y de la estructura económica de cada servicio.
Desde la eliminación del Fondo Compensador del Interior en febrero de 2024, esa discusión adquirió mayor peso para provincias y municipios. En la nota publicada en agosto, Circulando mostró cómo Santa Fe, Rosario y la capital provincial fueron aumentando la participación de recursos propios en el sostenimiento del transporte. Las cifras no son directamente comparables porque incluyen períodos e instrumentos diferentes, pero muestran un cambio en la composición del financiamiento.
Para el pasajero hay dos momentos distintos. El primero es inmediato: saber si la negociación deriva o no en una medida que afecte los servicios. El segundo aparecerá después, si existe acuerdo: determinar cómo se incorpora el nuevo costo sin deteriorar la prestación ni trasladarlo automáticamente a la tarifa.
La reunión de este martes puede resolver la discusión salarial o abrir un nuevo capítulo del conflicto. Lo que permanecerá después es la pregunta que ya estaba planteada en agosto: si el salario tiene una referencia nacional, quién aporta los recursos necesarios para sostenerlo en cada sistema del interior.
Fuentes consultadas
- UNO Santa Fe – conflicto UTA 7/9/2026
- Aire de Santa Fe – UTA alerta 7/9/2026
- Circulando – antecedente paritaria UTA
Crédito de imagen: Maiquel Torcatt / Aire Digital
