El impuesto al combustible sube y vuelve una vieja pregunta: cuánto regresa a las rutas
Cada litro de combustible utilizado por un automóvil, un colectivo o un camión incluye impuestos nacionales. Durante 2026, el Gobierno fue actualizando los montos del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y del impuesto al dióxido de carbono, mientras parte de las actualizaciones pendientes quedó diferida para octubre.
En ese contexto, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) relacionó cuánto creció el impuesto con la ejecución de Vialidad Nacional. Según el IAG, desde el cambio de gestión el impuesto aumentó 1.387% nominal frente a una inflación acumulada de 329%. El instituto calcula además que durante los primeros siete meses de 2026 Vialidad gastó el 32,7% de los recursos del Impuesto a los Combustibles Líquidos que le correspondían.
La comparación es potente, pero necesita contexto.
El impuesto no es una caja exclusiva para reparar rutas
Sería incorrecto afirmar que todo lo que un automovilista o transportista paga en ese tributo debería regresar directamente a Vialidad en forma de pavimento. La pregunta pertinente es qué porción tiene asignación vinculada al sistema vial, cuánto recibió Vialidad y cuánto terminó ejecutando.
La distinción importa especialmente al transporte de cargas. Un camión paga el impuesto al cargar gasoil y depende de una red vial cuyo mantenimiento incide en tiempos, consumo, neumáticos, reparaciones y seguridad.
Recaudar más no significa invertir más
Los porcentajes utilizados corresponden al análisis del IAG y deben leerse como cálculos de esa institución, no como una estadística oficial reproducida por Circulando. Lo que sí puede comprobarse normativamente es que durante 2026 continuaron las actualizaciones del impuesto y que parte del remanente fue diferido para octubre.
La pregunta santafesina
En Santa Fe, buena parte de la producción necesita rutas para llegar a terminales portuarias, industrias y mercados. Por eso el debate no termina en el surtidor: para la logística, el costo aparece tanto en lo que se paga para circular como en el estado de la infraestructura sobre la que se circula.
La investigación que queda abierta es territorial: identificar cuánto de la inversión nacional ejecutada en 2026 corresponde a corredores santafesinos y contrastarlo con el volumen de tránsito y cargas de la provincia.
