Siete empresas compiten por la repavimentación de la Ruta Provincial 1 en el corredor costero
La intervención no es un simple bacheo o una reparación cosmética. Según explicó Jorge Seghezzo, administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, la ruta sufre un desgaste acelerado porque está soportando el tránsito pesado que debería circular por la Ruta Nacional 11, actualmente muy deteriorada. Por eso, el pliego técnico contempla una intervención integral que incluye:
- Ensanche de la calzada: El ancho pasará de los actuales 6,50 metros a 7,30 metros, lo que permite una circulación más holgada y segura para camiones y colectivos.
- Elevación de la rasante: Se subirá el nivel del suelo unos 25 centímetros para mejorar el escurrimiento hídrico.
- Banquinas pavimentadas: Se sumará medio metro de asfalto a cada lado, un factor clave para evitar accidentes ante maniobras de emergencia.
Infraestructura complementaria: El proyecto incluye nuevas alcantarillas, defensas metálicas, dársenas y garitas para el transporte público, además de iluminación LED y señalización renovada.
Para entender cómo impacta esto en tu día a día, hay que mirar el mapa completo de la costa. Esta obra se suma a los trabajos que ya se están ejecutando entre Alejandra y Arroyo El Gusano, un tramo de 37,5 kilómetros que ya presenta un avance superior al 10%. Cuando ambas etapas finalicen, la Ruta Provincial 1 tendrá más de 75 kilómetros renovados a nuevo, consolidando un corredor seguro para el turismo y la producción.
En los sectores rurales, la estructura será reforzada con una subbase reciclada con cemento y doble capa asfáltica, mientras que en las zonas urbanas de Saladero Cabal, Colonia Mascías y San Javier se aplicará un espesor mayor para garantizar la durabilidad ante las frenadas y arranques constantes del tránsito local.
Es una inversión ambiciosa en un contexto económico donde la obra pública nacional está prácticamente paralizada. La apuesta de la gestión provincial apunta a que el corredor de la Ruta 1 deje de ser un camino de parches para transformarse en una vía que potencie el desarrollo inmobiliario y recreativo a orillas del río San Javier.
Con un plazo de un año y medio para completar las tareas, la gran duda que queda es cómo se gestionará el tránsito durante la convivencia con las máquinas.

