La Ruta 34 cambia de manos, pero las obras que faltan tendrán que esperar
El nuevo esquema privado pone fecha al cambio de operador, pero no resuelve inmediatamente los tramos inconclusos de la autopista. Rafaela–Ataliva quedó incorporado como obra obligatoria; Ataliva–Sunchales vuelve a abrir una discusión pendiente.
EL PUNTO DE PARTIDA
La Ruta Nacional 34 está por entrar en una nueva etapa, pero el cambio de concesionario no significa que las obras que durante años esperaron Rafaela, Ataliva y Sunchales vayan a comenzar al mismo tiempo.
Esa diferencia entre hacerse cargo de una ruta y terminar la infraestructura pendiente es el dato central del nuevo esquema.
Representantes de instituciones regionales y de la Federación de Cámaras Empresarias del Comercio y Otras Actividades de Santa Fe mantuvieron reuniones con responsables de la futura operación del corredor. La toma de posesión se producirá durante la primera semana de octubre.
La RN34 integra la Etapa III de la Red Federal de Concesiones. El esquema nacional transfiere a privados la construcción, explotación, administración, reparación, conservación y mantenimiento de los corredores mediante concesiones financiadas por peaje. Vialidad Nacional establece además condiciones de transitabilidad antes de la aplicación de las nuevas tarifas.
Primero mantener, después construir
Según explicó el presidente de FECECO, Jorge Chiabrando, después de reunirse con representantes de la empresa, durante los primeros años las obligaciones estarán concentradas fundamentalmente en mantenimiento, bacheo y acondicionamiento de banquinas. La construcción de los casi 16 kilómetros de autopista entre Rafaela y Ataliva llegaría posteriormente.
Ese tramo no es una obra nueva en la agenda pública. En 2022 había sido licitado como una duplicación de calzada de aproximadamente 16 kilómetros entre el final de la Variante Rafaela y la RP13, con intercambiadores, nuevos puentes, adecuación de la calzada existente y accesos. La obra nunca llegó a materializarse.
El nuevo esquema volvió a incorporarla. La documentación de la Red Federal de Concesiones identifica la duplicación de la RN34 entre la Variante Rafaela y el empalme con RP13 como una obra de autopista de 15,89 kilómetros.
EL DATO
15,89 kilómetros. Es la extensión de la duplicación de calzada Rafaela–RP13 incorporada en la documentación oficial de la nueva concesión. El proyecto había sido licitado años atrás y nunca comenzó.
El problema reaparece al norte de Ataliva
La situación cambia cuando la mirada avanza hacia Sunchales. Allí existe una obra que quedó inconclusa. FECECO sostiene que aproximadamente el 70% del tramo Ataliva–Sunchales llegó a ejecutarse antes de la paralización. Otras estimaciones públicas anteriores ubicaron el avance en valores diferentes, por lo que no existe hoy una medición pública única sobre el grado real de ejecución.
Instituciones de Sunchales recibieron la explicación de que el contrato contempla mantenimiento de la infraestructura existente en ese sector, pero no la finalización de las obras estructurales abandonadas. Una empresa privada comenzará así a operar y mantener una ruta en la que permanecen estructuras, desvíos y sectores de una autopista que otro contrato dejó sin terminar.
El peaje tampoco empieza automáticamente
El nuevo sistema incorpora otra diferencia importante. Que aparezcan estaciones de cobro no significa que el usuario empiece inmediatamente a pagar la nueva tarifa. Vialidad Nacional establece condiciones de transitabilidad para la aplicación de las tarifas y prevé una incorporación progresiva de TelePASE y sistemas Free Flow.
Eso permite definir desde ahora cómo deberá seguir Circulando esta concesión: cuándo comienza a pagar el usuario, qué mantenimiento recibe a cambio y cuándo empiezan las obras nuevas.
El cambio de operador ocurrirá durante la primera semana de octubre. La transformación de la Ruta 34, en cambio, tendrá que medirse durante los años siguientes.
