El Puente Carretero cambia otra vez: la obra concentra el tránsito en una sola calzada
La obra del nuevo enlace entre Santa Fe y Santo Tomé entra este jueves en una etapa que vuelve a modificar la circulación cotidiana en uno de los corredores metropolitanos más transitados. El tránsito será trasladado a la calzada norte recientemente reconstruida de la Ruta Nacional 11, que quedará habilitada en ambos sentidos con un carril para cada mano.
El cambio no es simplemente un nuevo desvío. Permite liberar la calzada existente para iniciar su demolición y avanzar con las obras complementarias del nuevo puente. La nueva configuración alcanza el sector comprendido entre la zona del Automóvil Club y el cruce del cantero central.
Una sola calzada para los dos sentidos
Durante esta etapa los dos flujos metropolitanos quedarán concentrados en una misma calzada. Eso obliga a reducir velocidad y deja menor margen frente a cualquier incidente, vehículo detenido o aumento puntual de demanda.
También se modifica el acceso a Circunvalación Sur. La salida habitual queda inhabilitada. Para quienes circulan por Circunvalación en sentido norte-sur, la rampa habitual de ingreso a Santa Fe permanecerá cerrada: deberán continuar hasta avenida 27 de Febrero.
La obra empieza a cambiar también los recorridos cotidianos
Cada modificación obliga a rehacer recorridos que miles de personas realizan todos los días entre Santo Tomé y Santa Fe. La conexión concentra viajes laborales, educativos, comerciales y de acceso a servicios.
Con un carril por sentido, cualquier reducción adicional puede repercutir rápidamente en los tiempos de viaje. Hasta que el nuevo enlace esté terminado, cada nueva etapa constructiva seguirá teniendo una consecuencia directa sobre la movilidad metropolitana.
