Los puentes que durante años condicionaron el corredor San Cristóbal–Elisa entran en su etapa final
La obra sobre el arroyo San Antonio permite contar una transformación que es más grande que un puente. Sobre la Ruta Provincial 4, entre San Cristóbal y Elisa, tres estructuras angostas funcionaron durante años como cuellos de botella en un corredor utilizado tanto por habitantes de la región como por el transporte productivo.
El gobernador Maximiliano Pullaro recorrió este martes los trabajos del puente San Antonio, cuya estructura principal ya está ampliada. Restan barandas, guardarraíles, iluminación y demarcación y la habilitación se proyecta hacia fines de octubre.
La intervención forma parte de un mismo proyecto sobre San Antonio, Capivara I y Capivara II.
El problema estaba en el ancho
Los puentes anteriores tenían un ancho cercano a los siete metros y apenas 5,50 metros de calzada. Provincia reconoció al presentar la obra que el paso de camiones podía ocupar ambos carriles y que allí se habían registrado accidentes.
La transformación lleva las nuevas estructuras a aproximadamente 13,70 metros de ancho, incorporando calzada, banquinas y elementos de protección. En marzo, la inversión actualizada para los tres puentes superaba los $10.000 millones.
No se trata, por lo tanto, simplemente de reemplazar infraestructura deteriorada. El objetivo es eliminar una incompatibilidad que había quedado dentro del propio corredor: mejorar kilómetros de ruta servía de poco si los vehículos pesados terminaban encontrándose con puentes donde el ancho disponible volvía a restringir la circulación.
Una demanda acumulada
La importancia regional también explica por qué estas obras fueron reclamadas durante años. La RP4 conecta localidades y áreas productivas del centro-norte provincial y articula otros corredores utilizados para trasladar cargas hacia los principales destinos logísticos santafesinos.
La intervención de los tres puentes se combina además con otras actuaciones viales del departamento San Cristóbal, entre ellas la rotonda de RN34 y RP39 en Arrufó y trabajos previstos sobre otros corredores provinciales.
El dato relevante para quienes circulan por la RP4 aparecerá cuando desaparezcan definitivamente los estrechamientos: una infraestructura que durante años obligó a adaptar la circulación a puentes diseñados para otro volumen y otro tipo de tránsito está cerca de dejar de condicionar el corredor.
