Belgrano Cargas: un fideicomiso exclusivo financiará las obras en las vías
El Decreto 718/2026 modifica el mecanismo previsto para administrar el dinero obtenido por la venta del material rodante. Los recursos tendrán como destino exclusivo las obras a cargo de los futuros concesionarios. La decisión alcanza a una red estratégica para la conexión ferroviaria con los puertos santafesinos.
El Gobierno nacional modificó una pieza del proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística. El Decreto 718/2026, publicado el 10 de agosto en el Boletín Oficial, establece que el dinero obtenido por la venta del material rodante será concentrado en un fideicomiso con un único destino: financiar y pagar las obras que deberán realizar los futuros concesionarios sobre las vías.
La medida no inicia la privatización ni cambia su estructura central. El proceso ya estaba en marcha y también estaba previsto que el producido de la venta del material rodante se utilizara para financiar infraestructura ferroviaria. Lo que cambia ahora es el instrumento para administrar esos recursos.
Qué cambia
El esquema anterior contemplaba una cuenta fiduciaria dentro de un fideicomiso que recibe recursos de distintas fuentes y tiene diferentes destinos. El nuevo decreto dispone que el Ministerio de Economía determine un fideicomiso específico, dedicado exclusivamente a las obras ferroviarias vinculadas con las concesiones.
El Gobierno fundamentó el cambio en la necesidad de dar mayor rapidez a los desembolsos y evitar que las inversiones queden condicionadas por los procedimientos administrativos de un fideicomiso de objeto múltiple.
Los recursos provendrán tanto del remate público del material rodante como de la venta de aquel que sea incorporado a los futuros contratos de concesión de vías. En este último caso, Economía deberá determinar el precio tomando como valor mínimo de referencia la tasación realizada por el Tribunal de Tasaciones de la Nación.
Qué se privatiza
El proceso prevé separar las distintas unidades de negocio de Belgrano Cargas y Logística. El material rodante estatal será vendido, mientras que las vías de las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza, junto con sus inmuebles aledaños, serán concesionadas mediante licitaciones públicas nacionales e internacionales. También se concesionará el uso de los talleres.
Una vez adjudicados y perfeccionados esos contratos está prevista la disolución y posterior liquidación de Belgrano Cargas y Logística.
Las obras todavía son la incógnita
El Decreto 718 resuelve cómo se administrará una parte del financiamiento, pero no establece cuánto dinero podrá obtenerse por el material rodante ni qué obras recibirán esos recursos.
Esos dos datos serán determinantes para conocer el alcance real del mecanismo. La Secretaría de Transporte tiene a su cargo la preparación de la documentación técnica y contractual del proceso de privatización, mientras se avanza con las tareas necesarias para concesionar las vías, los inmuebles y los talleres.
Por qué importa en Santa Fe
El proceso tiene una relación directa con la infraestructura logística santafesina. La línea Belgrano conecta las regiones productivas del norte argentino con los puertos del Gran Rosario.
En Timbúes existe infraestructura construida específicamente para permitir el ingreso ferroviario al complejo agroexportador. El sistema incluye el puente sobre el río Carcarañá, la playa ferroviaria de Oliveros y nuevos ramales de acceso a las terminales portuarias.
Por eso, la discusión sobre el estado y las futuras inversiones en las vías excede al propio ferrocarril. La infraestructura ferroviaria condiciona la capacidad del tren para transportar producción hacia uno de los principales nodos exportadores del país.
El Decreto 718 define con mayor precisión cómo se administrará el dinero proveniente de los activos ferroviarios. Todavía falta conocer la otra mitad de la ecuación: cuánto se obtendrá, cuáles serán las obras obligatorias y qué corredores serán priorizados.
