Agente de Control Urbano de Rosario durante un operativo junto a vehículos estacionados

Santa Fe y Rosario definen cómo aplicar la ley de cuidacoches

La promulgación de la Ley provincial 14.486 abrió una nueva etapa en la regulación de los cuidacoches en Santa Fe. La norma modifica el Código de Convivencia e incorpora sanciones para actividades de cuidado, guarda y limpieza de vehículos en la vía pública. Pero su aplicación plantea escenarios diferentes: Santa Fe ya había prohibido la actividad en 2024; Rosario todavía debe resolver su adhesión y definir cómo implementarla.

El punto de partida

La nueva ley provincial establece un régimen contravencional. Su aplicación local requiere decisiones municipales y coordinación entre autoridades.

Santa Fe: una prohibición que ya estaba vigente

En mayo de 2024, el Concejo Municipal de Santa Fe aprobó una ordenanza que prohibió las tareas de cuidado y limpieza de vehículos en la vía pública. Desde entonces, el municipio implementó controles con intervención de agentes municipales y de la Policía provincial. La nueva legislación agrega herramientas contravencionales, aunque su articulación administrativa deberá precisarse.

Rosario: la adhesión y el problema social

En Rosario, el intendente Pablo Javkin anunció que enviará al Concejo un proyecto de adhesión a la ley. Ya existen iniciativas legislativas en discusión y una mesa de trabajo que analiza competencias, procedimientos y respuestas sociales.

La ciudad relevó 1.395 personas vinculadas con la actividad, de las cuales 1.218 fueron identificadas en el área céntrica. Para una parte de ellas, el cuidado informal de vehículos representa una fuente de ingresos. La discusión incluye, por lo tanto, alternativas de inserción laboral y asistencia social.

El dato

1.395

Personas relevadas como cuidacoches en Rosario. El dato no equivale necesariamente al número de personas actualmente activas.

Qué establece la nueva ley

La Ley 14.486 incorpora al Código de Convivencia provincial disposiciones que sancionan actividades de cuidado, guarda, lavado o limpieza de vehículos realizadas sin autorización en lugares donde exista prohibición local. Se trata de faltas contravencionales, no de delitos penales. La normativa contempla trabajo comunitario y restricciones de concurrencia, además de sanciones más severas en supuestos de reincidencia, según las condiciones legales.

La movilidad también depende de cómo se usa la calle

El estacionamiento es parte de la organización del tránsito: condiciona la disponibilidad de espacio, los tiempos de búsqueda de un lugar y las condiciones de acceso a comercios, hospitales y espectáculos. Los cobros informales pueden producir conflictos y afectar la percepción de seguridad. Al mismo tiempo, la respuesta estatal debe distinguir entre conductas abusivas y situaciones de vulnerabilidad social.

La cuestión de fondo es cómo garantizar que el espacio público sea accesible y esté sujeto a reglas conocidas, sin reducir un problema complejo exclusivamente a la sanción.

Lo que viene

Rosario deberá tratar los proyectos de adhesión y definir su implementación. Santa Fe tendrá que articular su ordenanza vigente con el nuevo régimen provincial. En ambas ciudades, los resultados dependerán de los controles y de las respuestas institucionales a las situaciones sociales asociadas con la actividad.

Fuentes: Concejo Municipal de Rosario; La Capital; Rosario/12.

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