Saber qué hacer también será parte del examen
La Legislatura provincial aprobó incorporar contenidos de primeros auxilios y respuesta inicial ante emergencias dentro de la formación para obtener la licencia de conducir. La Agencia Provincial de Seguridad Vial deberá definir ahora cómo se aplicará la nueva exigencia.
Obtener una licencia de conducir en Santa Fe ya no implicará solamente demostrar conocimientos sobre normas de tránsito y capacidad para manejar un vehículo.
La Legislatura provincial aprobó incorporar contenidos de primeros auxilios y actuación inicial ante emergencias dentro de la formación necesaria para acceder al permiso de conducción.
La modificación introduce una idea diferente sobre el papel del conductor frente a un siniestro: quien circula por la vía pública puede convertirse, durante algunos minutos, en la primera persona disponible para asistir hasta que llegue el sistema profesional de emergencias.
El punto de partida
Los primeros minutos después de un siniestro pueden ser determinantes. Pero ayudar no significa necesariamente intervenir físicamente sobre una persona lesionada.
Una respuesta adecuada comienza por proteger el lugar, pedir asistencia, evitar nuevos riesgos y saber qué acciones no deben realizarse mientras llegan los servicios de emergencia.
No se trata de convertir al conductor en médico
El desafío de la reglamentación será establecer hasta dónde llega esa responsabilidad.
Ante un siniestro vial, una intervención incorrecta también puede agravar una lesión. Por eso, la capacitación deberá diferenciar claramente entre acciones básicas seguras y procedimientos que sólo deben realizar profesionales capacitados.
La Ley Provincial 13.133 establece que la Agencia Provincial de Seguridad Vial determina y audita los contenidos de los exámenes para obtener la licencia. La incorporación de primeros auxilios deberá integrarse ahora dentro de ese sistema provincial.
El dato
La licencia de conducir es uno de los pocos momentos en los que prácticamente toda persona que pretende manejar debe atravesar una instancia obligatoria de capacitación y evaluación.
La efectividad de la medida dependerá de cómo se reglamente. No será lo mismo incorporar algunas preguntas dentro de un examen teórico que desarrollar una capacitación capaz de enseñar qué hacer frente a una situación real.
La ley abre esa posibilidad. Ahora la discusión pasa por definir qué debería saber un conductor durante los primeros minutos después de un siniestro.
