Tren de cargas de Belgrano Cargas circulando por la estación Del Viso

Cuando las vías no tienen un solo operador

La licitación de Belgrano Cargas incorpora un régimen de
acceso abierto para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. El cambio
puede modificar una regla histórica del ferrocarril argentino: quien
administra la infraestructura no necesariamente será quien opere todos
los trenes que circulen sobre ella.

La privatización de Belgrano Cargas volvió a ocupar la agenda esta
semana con el llamado a licitación de las líneas Belgrano, San Martín y
Urquiza.

Pero detrás de la concesión aparece un cambio menos visible y
posiblemente más profundo.

El Gobierno estableció que las líneas funcionarán bajo un régimen de
acceso abierto.

Dicho de otra manera: la infraestructura ferroviaria y la operación
de los trenes dejan de pensarse necesariamente como una misma
actividad.

Vías por un lado, trenes por
otro

Durante buena parte de la historia ferroviaria argentina, quien tenía
una línea bajo su responsabilidad también operaba los servicios sobre
esas vías.

El modelo de acceso abierto introduce otra lógica. Un concesionario
puede encargarse de mantener y administrar la infraestructura, mientras
distintos operadores ferroviarios podrían utilizarla para transportar
cargas, bajo las condiciones que establezcan los contratos y la
regulación.

La diferencia parece técnica, pero cambia la estructura del negocio.
La vía pasa a funcionar como una infraestructura a la que pueden acceder
diferentes empresas, en lugar de quedar asociada exclusivamente a un
único transportista.

Por qué puede importar
para Santa Fe

La cuestión tiene particular importancia en los corredores que
terminan en el sistema portuario del Gran Rosario.

Allí llegan cargas agroindustriales procedentes de distintas
provincias y compiten varios modos de transporte.

Si el acceso abierto funciona como está previsto, una empresa
interesada en transportar sus propias cargas —o prestar servicios para
terceros— podría no necesitar controlar toda la infraestructura
ferroviaria para ingresar al sistema.

Eso podría facilitar la aparición de nuevos operadores. Pero también
abre preguntas: cuánto se pagará por utilizar las vías, cómo se asignará
capacidad cuando varios trenes quieran circular, quién tendrá prioridad
y cómo se garantizará un acceso no discriminatorio.

El desafío no termina en
abrir la red

El acceso abierto no crea competencia automáticamente.

Para que diferentes empresas puedan utilizar una línea hace falta
infraestructura disponible, reglas transparentes y capacidad suficiente
para que los trenes circulen sin convertir los cruces y las prioridades
en un problema permanente.

La licitación lanzada por el Ministerio de Economía comprende 7.594
kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias y establece planes de
inversiones para las futuras concesiones.

El resultado dependerá tanto de quién gane las concesiones como de
las reglas que se apliquen después.

Una transformación que
recién empieza

La discusión sobre Belgrano Cargas suele resumirse en una palabra:
privatización. Pero el cambio puede ser más amplio.

Separar infraestructura y operación supone modificar la manera en que
se organiza el transporte ferroviario de cargas.

Para Santa Fe, la pregunta será muy concreta: si varias empresas
pueden correr trenes hacia los puertos del Paraná, ¿habrá vías y
capacidad suficientes para hacerlo?

La respuesta no estará solamente en los pliegos. Estará también en
las inversiones que efectivamente se ejecuten sobre la red.

Fuentes

Ministerio de Economía:
https://www.argentina.gob.ar/noticias/avanza-la-privatizacion-del-belgrano-cargas

Decreto 282/2026 actualizado:
https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-282-2026-425217/actualizacion

Imagen:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Belgrano_cargas_tren_delviso.jpg
— José Carrizo — CC BY 2.0

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *