ASSA cambia cañerías con menos impacto en el tránsito
Imagen: Ilustración generada con IA para Circulando.
La segunda etapa de renovación de redes comienza hoy en Fomento 9 de Julio. El sistema sin zanjas reemplaza conductos utilizando la traza existente y reduce la superficie que debe abrirse sobre la vía pública.
Aguas Santafesinas comienza este lunes 28 de septiembre una nueva etapa de renovación de redes en barrio Fomento 9 de Julio con una particularidad que traslada una obra de agua al terreno de la movilidad urbana: la empresa reemplazará más de 1.300 metros de cañerías con una metodología que evita abrir zanjas a lo largo de cada cuadra. La primera intervención será en Pasaje Rodríguez al 4300 y el plan incluye 220 conexiones domiciliarias.
La técnica combina procedimientos conocidos como trenchless y cracking. En lugar de retirar toda la cañería desde una excavación continua, se realizan pozos de ataque y salida y pequeñas “ventanas” para las conexiones. Un expansor rompe el antiguo caño de hierro mientras, por tracción hidráulica, se inserta el nuevo conducto de polietileno de alta densidad en el mismo espacio.
La diferencia se ve arriba. Menos excavación significa menos superficie de calzada o vereda afectada, menor movimiento de suelo y una intervención más concentrada en el tiempo. Según explicó ASSA durante experiencias anteriores, una cuadra puede completar la inserción del nuevo conducto y volver a ponerlo en servicio dentro de la jornada de trabajo.
El enfoque es especialmente relevante en Fomento 9 de Julio porque las primeras tareas se realizarán sobre pasajes angostos: Rodríguez, Lassaga, Ingenieros, Mármol y Aldao. La empresa informó una inversión de $625,1 millones para este frente, con un plazo de cuatro meses y más de 1.000 vecinos beneficiados directamente.
La metodología ya fue utilizada en el macrocentro santafesino, donde se renovaron más de 12 kilómetros de antiguas cañerías y más de 2.000 conexiones. Allí, el cronograma debió coordinarse con el municipio por tratarse de sectores con fuerte movimiento urbano. La experiencia dejó, además de mejoras hidráulicas, menos necesidad de intervenir posteriormente la vía pública por pérdidas y reparaciones.
La obra muestra una dimensión que suele quedar fuera de las noticias sobre servicios: calles y veredas no son sólo la superficie bajo la cual pasan las redes. Son también infraestructura de movilidad. Cuanto menor sea el espacio que una reparación necesita ocupar y romper, menor puede ser su impacto sobre peatones, autos, colectivos y actividades del entorno.
Este lunes, mientras comiencen los trabajos en Pasaje Rodríguez, los frentistas tendrán una interrupción programada del agua entre las 8 y las 18. La prueba urbana será comprobar si la tecnología logra sostener en esta nueva etapa la promesa que la distingue: renovar lo que está debajo de la calle sin inutilizar lo que ocurre arriba.
