La última milla cambia también el mapa del robo de cargas
LOGÍSTICA URBANA
Un relevamiento sectorial sobre 4.490 robos de mercadería muestra una fuerte concentración de episodios sobre camionetas y utilitarios. El crecimiento del comercio electrónico multiplicó los vehículos que distribuyen productos dentro de las ciudades y abrió un nuevo frente para la seguridad logística.
La imagen tradicional del robo de cargas está asociada a un camión detenido en una ruta.
Pero la transformación de la logística está modificando también el escenario del delito.
Un relevamiento sectorial difundido en el marco de Intersec Buenos Aires analizó 4.490 robos de mercadería registrados durante doce meses. Según la información difundida, el 83% de los episodios afectó camionetas y vehículos utilitarios, mientras que los camiones pesados concentraron el 17%.
El dato no corresponde a una estadística policial nacional y debe leerse dentro de los alcances de ese relevamiento.
Pero señala un fenómeno que acompaña una transformación mucho más amplia: la mercadería se mueve cada vez más fragmentada y más cerca del consumidor.
La Cámara Argentina de Comercio Electrónico registró 181,5 millones de órdenes de compra durante el primer semestre de 2026, un crecimiento interanual del 21%. En total se comercializaron 248 millones de artículos y el envío a domicilio concentró el 60% de las modalidades de entrega.
Cada una de esas operaciones desencadena una cadena logística.
El producto puede recorrer cientos o miles de kilómetros concentrado junto con otras cargas. Pero en el tramo final esa carga se fragmenta: pasa a depósitos urbanos, centros de distribución y finalmente a camionetas, utilitarios, motos u otros vehículos encargados de completar la última milla.
Ahí cambia también la exposición.
Un camión pesado puede transportar una enorme cantidad de mercadería entre dos nodos logísticos. Un sistema de distribución urbana coloca, en cambio, miles de vehículos durante muchas horas dentro de las ciudades, realizando detenciones frecuentes y recorriendo itinerarios relativamente previsibles.
La seguridad logística deja entonces de ser exclusivamente un problema de rutas.
Empieza a formar parte también de la movilidad urbana.
Para empresas y operadores, el fenómeno obliga a revisar recorridos, horarios, sistemas de seguimiento, puntos de entrega y protocolos para conductores.
Para las ciudades aparece otra discusión: cómo organizar una distribución urbana que crece al ritmo del comercio electrónico sin aumentar congestionamiento, riesgo vial ni exposición de trabajadores y mercadería.
La última milla fue durante los últimos años uno de los grandes desafíos de eficiencia de la logística.
Ahora también empieza a mostrar su dimensión de seguridad.
FUENTES
Cámara Argentina de Comercio Electrónico — Estudio MID Term 2026:
https://cace.org.ar/pages/estadisticas
Webpicking — información sectorial difundida el 26/08/2026 a partir de declaraciones de Sebastián Cason, presidente de CASEL y coorganizador de Intersec Buenos Aires:
https://webpicking.com/el-83-de-los-robos-al-transporte-de-mercaderia-golpea-a-los-vehiculos-utilitarios/
Intersec Buenos Aires — material institucional/prensa:
https://intersec-buenos-aires.ar.messefrankfurt.com/buenos-aires/es/prensa.html
Crédito de imagen: Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).
