Vehículo de demostración DRT de CRRC Puzhen en Monterrey

Un sistema eléctrico entra en estudio

Vehículo de demostración DRT de CRRC Puzhen en Monterrey
Modelo de vehículo DRT de CRRC Puzhen. La tecnología fue incluida en una de las iniciativas privadas presentadas para el futuro sistema metropolitano del Gran Rosario. Crédito: CRRC.

El Gobierno de Santa Fe puso en marcha el diseño de un sistema de movilidad metropolitano para el Gran Rosario, una iniciativa que busca atacar uno de los problemas estructurales del área: la fragmentación del transporte en una región que, en los hechos, funciona como una sola mancha urbana. La presentación oficial se realizó el 28 de abril y allí la Provincia dejó dos definiciones centrales: el proyecto tendrá al tren como eje y la ingeniería básica será desarrollada por los propios equipos técnicos provinciales, con el objetivo de contar hacia mediados de noviembre con una hoja de ruta para avanzar luego en un llamado a licitación.

Según la planificación oficial, la red deberá conectar Rosario en sentido norte-sur y este-oeste y proyectarse hacia Timbúes, Arroyo Seco, Roldán y Zavalla. En la primera etapa, el trabajo se concentra en Rosario, Granadero Baigorria, Funes, Pérez y Villa Gobernador Gálvez, un conjunto urbano que reúne a más de 1,2 millones de personas.

Mientras ese diseño sigue en elaboración, apareció una primera propuesta privada concreta. Zonis SA presentó ante el Gobierno provincial una iniciativa para desarrollar el denominado Sistema Metropolitano de Transporte Público Eléctrico Guiado DRT, con una inversión estimada en torno de los 480 millones de dólares. La empresa se presenta como promotora del proyecto y articula la propuesta con la tecnología de CRRC Nanjing Puzhen y la ingeniería de infraestructura del Grupo Petersen.

Qué propone la oferta privada

La propuesta privada plantea un corredor inicial de 37,7 kilómetros entre Granadero Baigorria y Villa Gobernador Gálvez, atravesando Rosario. A diferencia de un ferrocarril convencional, la tecnología DRT utiliza vehículos eléctricos articulados sobre neumáticos que no necesitan rieles físicos: el guiado se realiza electrónicamente mediante referencias magnéticas instaladas en el pavimento.

El esquema contempla formaciones bidireccionales de tres coches, de unos 30,8 metros de largo, con capacidad aproximada para entre 237 y 300 pasajeros. Circularían por carriles segregados y contarían con prioridad semafórica inteligente en cerca de 193 intersecciones. Los impulsores calculan un plazo de ejecución integral de 18 meses.

Hay una precisión importante sobre el alcance empresario de la presentación. La oferta no propone a sus integrantes como operadores del futuro servicio público. El planteo es construir y desarrollar el sistema, proveer el material rodante y asumir el mantenimiento inicial. Cómo se operaría el servicio una vez puesto en marcha, quién tendría esa responsabilidad y bajo qué esquema económico son cuestiones que todavía deberán definirse.

Presentar primero no significa quedarse con la obra

La iniciativa se encuadra en la Ley provincial 14.402 de Iniciativa Privada. La norma permite que empresas presenten proyectos de infraestructura, obras o servicios ante el Estado aun sin que exista previamente una licitación específica. El Ministerio de Obras Públicas es la autoridad encargada de recibir y evaluar esas presentaciones, verificar su viabilidad y, si corresponde, elevarlas al Poder Ejecutivo para una eventual declaración de interés público.

La presentación, sin embargo, no equivale a una adjudicación directa. Si una iniciativa es declarada de interés público, la contratación debe continuar por los mecanismos previstos en la normativa vigente y la adjudicación debe recaer en la oferta más conveniente. El promotor original cuenta con determinadas preferencias previstas por la ley, pero debe competir dentro del procedimiento que se establezca.

En este caso, además, la Provincia ya había decidido desarrollar por su cuenta la ingeniería básica del sistema. En abril, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, informó que ese trabajo debe definir trazado, infraestructura y operación, y que la intención oficial es contar con esa base hacia mediados de noviembre para luego avanzar hacia una licitación.

Lo que todavía falta definir

La aparición de una oferta con tecnología, recorrido, empresas y cifras concretas marca un cambio en la discusión: el proyecto metropolitano empezó a salir del terreno conceptual. Pero la solución definitiva todavía no está elegida.

La ingeniería provincial deberá determinar qué trazado resulta conveniente, qué tecnología se utilizará, cómo se integrará el nuevo sistema con colectivos, trenes y otros modos y cuál será su conexión con puntos estratégicos como el Aeropuerto Internacional Rosario. También habrá que resolver el financiamiento de la inversión, los costos de funcionamiento y, especialmente, quién y bajo qué condiciones operará el servicio público.

Por eso, la novedad no es que el Gran Rosario ya tenga definido un nuevo tren urbano. Lo que comenzó es otra etapa: una Provincia que diseña la base del sistema y actores privados que empiezan a competir con soluciones concretas para construirlo. De cómo se ordenen esas dos dimensiones dependerá que el proyecto pueda transformarse, finalmente, en una política metropolitana de movilidad.

Fuentes y enlaces

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