Rosario apunta a una flota de cinco años
La incorporación de nuevas unidades permitirá reducir la edad promedio de los colectivos urbanos de seis a cinco años hacia fines de 2026. El proceso incluye la compra de coches propulsados a GNC y la continuidad del plan de renovación de la flota.
La Municipalidad de Rosario proyecta que, al finalizar 2026, la antigüedad promedio de la flota del transporte urbano de pasajeros se reducirá a cinco años, como resultado del proceso de renovación que viene desarrollándose durante los últimos años. La meta se alcanzaría con la incorporación de nuevas unidades previstas para lo que resta del año y la continuidad del recambio de los vehículos de mayor antigüedad.
Según datos oficiales, en los últimos tres años la ciudad redujo la antigüedad promedio de sus colectivos de 9,5 a 6 años, tras la incorporación de más de 200 unidades y la renovación de diversas líneas del sistema. Durante 2026 ya se sumaron nuevos coches a la línea 142 y continúa el proceso de adquisición de colectivos cero kilómetro para las empresas prestadoras.
Uno de los ejes del plan es la incorporación de 90 colectivos propulsados a gas natural comprimido (GNC), distribuidos entre la empresa estatal MOVI y Rosario Bus. De acuerdo con la información oficial, estas unidades permitirán continuar el recambio de la flota y reducir los costos operativos y el impacto ambiental del sistema.
Además de disminuir la antigüedad promedio, las nuevas unidades incorporan piso bajo, aire acondicionado, rampas para personas con movilidad reducida, iluminación LED, cámaras y sistemas de geolocalización, características que buscan mejorar la accesibilidad y el confort durante los viajes.
Un indicador que va más allá de la edad de los coches
La antigüedad de la flota es uno de los indicadores utilizados para medir el proceso de modernización del transporte público. Una menor edad promedio suele asociarse con una reducción de las fallas mecánicas, menores costos de mantenimiento y vehículos con mejores condiciones de accesibilidad y confort.
Sin embargo, la renovación de los colectivos representa solo uno de los aspectos que inciden en la calidad del servicio. La frecuencia, la puntualidad, la cobertura de los recorridos y la regularidad de las prestaciones seguirán siendo variables clave para evaluar el impacto que el recambio de la flota tendrá en la experiencia cotidiana de los usuarios.
