Una nueva carga busca llegar a Rosario por ferrocarril
El Ingenio Cruz Alta reactivó después de más de 45 años su conexión ferroviaria. La infraestructura fue diseñada para mover unas 60.000 toneladas anuales y vuelve a colocar a Rosario dentro de la logística de salida del azúcar tucumano.
El regreso del tren al Ingenio Cruz Alta, en Tucumán, incorpora una corriente de cargas con destino potencial al sistema portuario de Rosario. La conexión ferroviaria fue reactivada el 28 de agosto después de más de 45 años sin actividad y está preparada para movilizar unas 60.000 toneladas anuales de azúcar crudo.
No se trata de una obra ocurrida esta semana. La novedad para mirar desde Santa Fe es otra: una empresa productora volvió a incorporar el ferrocarril a su esquema logístico y ubicó a Rosario, junto con Campana, entre los puntos de salida previstos para la producción.
Dos kilómetros para volver al tren
La recuperación requirió bastante más que rehabilitar una vía abandonada. El proyecto incorporó más de dos kilómetros de vía nueva e infraestructura preparada para operar formaciones de diez vagones.
La inversión fue ejecutada por la Compañía Azucarera Los Balcanes. La primera etapa permite despachar azúcar en big bags y el proyecto contempla continuar ampliando la infraestructura.
Rosario vuelve a aparecer al final de la vía
Para el Gran Rosario, la importancia no está solamente en el volumen de un ingenio sino en la posibilidad de sumar cargas ferroviarias provenientes del NOA a un complejo portuario que recibe buena parte de la producción exportable argentina.
La decisión de Cruz Alta muestra además una lógica que atraviesa la discusión logística nacional: cuándo resulta conveniente sacar carga de la ruta y transferirla al ferrocarril.
El camión conserva una función indispensable en los extremos del viaje. El tren puede ganar espacio cuando existe volumen suficiente, infraestructura disponible y distancias capaces de justificar una operación ferroviaria.
En este caso, las 60.000 toneladas corresponden a capacidad anual prevista, no a toneladas efectivamente transportadas hasta ahora. Ese será el dato a seguir: cuánto azúcar termina viajando por la vía recuperada y qué proporción llega efectivamente a Rosario.
